AÑO NUEVO O FIN DE AÑO
Había un hombre muy rico y un hombre muy pobre. Cada uno tenía un hijo. Un día el rico subió a su hijo a una montaña:
-mira- le dijo: “Todo eso de ahí abajo un día será tuyo”.
?Otro día subió el pobre y le dijo a su hijo:
-“Mira”-
Sé libre de prejuicios, de
preconceptos que no te ayudan a avanzar, de creencias erróneas y de
fijaciones mentales que te impiden alcanzar el éxito.
Mente de esclavo:
“Ustedes no recibieron un espíritu que
de nuevo los esclavice al miedo, sino el Espíritu que los adopta como
hijos y les permite clamar: “¡Abba Padre!”
De esto es lo primero que tienes que
desprenderte, porque esa mente retrasa las bendiciones que Dios tiene
para nosotros.Las veinticuatro horas del día, el sistema está
“taladrando nuestro pensamiento” para estupidizarnos, esclavizarnos y
para que no vivamos en las promesas del Señor.
Mente de changa:
“El vago mete la mano en el plato y le cuesta llevar la comida a la boca”
Hay que tener mente de dueño, haz todo como si fuera tuyo. Todo lo que construimos lleva tiempo, por eso Dios creó todo en seis días. Dios elige a la gente trabajadora, no a la gente “del mínimo esfuerzo”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario