Surgimiento del capitalismo
Capitalismo
El capitalismo se forma por medio de la propiedad privada de los medios
de producción y la libertad de gestionarlos. En la imagen un ejemplo de
empresa privada en
Oxford.
El
capitalismo es un orden social y económico que deriva del
usufructo de la
propiedad privada sobre el
capital
como herramienta de producción, que se encuentra mayormente constituido
por relaciones empresariales vinculadas a las actividades de
inversión y obtención de
beneficios, así como de relaciones laborales tanto autónomas como asalariadas subordinadas a fines
mercantiles.
1
En el capitalismo, los individuos, y/o
empresas
usualmente representadas por los mismos, llevan a cabo la producción de
bienes y servicios en forma privada e independiente, dependiendo así de
un mercado de
consumo para la obtención de recursos.
2 El intercambio de los mismos se realiza
libremente a través del comercio, y por tanto la
división del trabajo se desarrolla en forma mercantil y los agentes económicos dependen de la búsqueda de beneficio.
3 La
distribución se organiza, y las unidades de
producción se fusionan o separan, de acuerdo a una evaluación constante de la eficiencia mediante un sistema de
precios para los
bienes y
servicios.
4 A su vez, los precios se forman mayoritariamente en un
mercado libre que depende de la interacción entre una
oferta y una
demanda dadas por las elecciones de productores y consumidores.
5
El origen etimológico de la palabra
capitalismo proviene de la idea de
capital y su uso para la propiedad privada de los
medios de producción,
6 7 sin embargo, se relaciona mayormente al capitalismo como concepto con el intercambio dentro de una
economía de mercado que es su condición necesaria,
8 9 y a la propiedad privada absoluta o
burguesa10 que es su corolario previo.
11 12
Se denomina
sociedad capitalista a toda aquella sociedad
política y jurídica originada basada en una organización racional del
trabajo, el dinero y la utilidad de los recursos de producción,
caracteres propios de aquel sistema económico.
13 En el orden capitalista, la sociedad está formada por
clases socieconómicas en vez de
estamentos como son propios del
feudalismo y otros órdenes pre-
modernos.
14 Se distingue de éste y otras formas sociales por la posibilidad de
movilidad social de los individuos, por una
estratificación social de tipo
económica,
15 y por una
distribución de la renta
que depende casi enteramente de la funcionalidad de las diferentes
posiciones sociales adquiridas en la estructura de producción.
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El nombre de sociedad capitalista se adopta usualmente debido al hecho de que el
capital como
relación de producción se convierte dentro de ésta en un elemento económicamente predominante.
17 La discrepancia sobre las razones de este predominio divide a las ideologías políticas
modernas: el enfoque
liberal smithiano se centra en la
utilidad que el capital como relación social provee para la
producción en una sociedad
comercial con una amplia
división del trabajo, entendida como causa y consecuencia de la mejora de la oferta de
consumo y los mayores ingresos por vía del
salario respecto del
trabajo autónomo,
18 mientras que el enfoque
socialista marxista
considera que el capital como relación social es precedido (y luego
retroalimentado) por una institucionalizada imposibilidad social de
sobrevivir sin relacionarse con los propietarios de un mayor capital
físico mediante el intercambio de trabajo asalariado.
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La
clase social conformada por los creadores y/o propietarios que proveen de capital a la organización económica a cambio de un
interés20 se la describe como "
capitalista", a diferencia de las funciones
empresariales cuyo éxito se traduce en forma de
ganancia21 y de las
gerenciales ejecutadas a cambio de un salario.
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Vulgarmente se describe desde el siglo XVIII como "burguesía" tanto a
este conjunto social como al de los empleadores de trabajo de una
moderna
sociedad industrial, pero la
burguesía se origina en las ciudades de la sociedad rural
medieval y está constituida por propietarios
auto-empleados cuya naturaleza da origen al capitalismo moderno.
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Existen diferentes apreciaciones sobre la
naturaleza del capitalismo según la perspectiva social e ideológica desde la cual se lo analice.
Características
Si bien el capitalismo no encuentra su fundador en un pensador sino en las relaciones productivas de la sociedad, la obra
La riqueza de las naciones concedió a
Adam Smith el título de fundador intelectual del capitalismo.
El capitalismo, o más concretamente los sistemas económicos
capitalistas, se caracterizan por la presencia de unos ciertos elementos
de tipo socioeconómico, si un número importante de ellos está ausente
el sistema no puede ser considerado como propiamente capitalista. Entre
los factores que acaban haciendo que un sistema sea considerado
capitalista están:
En términos más descriptivos, los sistemas capitalistas son sistemas
socioeconómicos donde los activos de capital están básicamente en manos
privadas y son controlados por agentes o personas privadas. El trabajo
es proporcionado mediante el ofrecimiento de salarios monetarios y la
aceptación libre por parte de los empleados. La actividad económica
frecuentemente está organizada para obtener un beneficio neto que
permita a las personas propietarias que controlan los medios de
producción incrementar su capital. Los bienes y servicios producidos son
además distribuidos mediante mecanismos de mercado. Si bien todos los
sistemas capitalistas existentes presentan un mayor o menor grado de
intervención estatal y se alejan por diversas razones del modelo de mercado idealmente competitivo, razón por la cual se definen conceptos como la
competitividad o el índice de libertad económica, para caracterizar hasta que punto difieren unos sistemas capitalistas de otros.
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Capital, trabajo y régimen de propiedad
En los sistemas capitalistas la titularidad de la mayor parte de
medios de producción es privada, entendiéndose por esto su construcción sobre un régimen de
bienes de capital industrial y de tenencia y uso de la tierra basado en la
propiedad privada. Los
medios de producción
operan principalmente en función del beneficio y en la que los
intereses directivos. Se acepta que en un sistema capitalista, la mayor
parte de las decisiones de
inversión de
capital
están determinadas por las expectativas de beneficio, por lo que la
rentabilidad del capital invertido tiene un papel muy destacado en la
vida económica. Junto con el capital, el
trabajo
se refiere al otro gran conjunto de elementos de producción (algunos
autores añaden un factor tradicionalmente llamado "tierra" que en
términos generales puede representar cualquier tipo de "recurso
natural"). El papel decisivo del trabajo, junto el capital, hacen que
uno de los aspectos importantes del capitalismo sea la competencia en el
llamado
mercado de trabajo asalariado.
Sobre la propiedad privada, los sistemas capitalistas tienden a que
los recursos invertidos por los prestadores de capital para la
producción económica, estén en manos de las empresas y personas
particulares (
accionistas).
De esta forma a los particulares se les facilita el uso, empleo y
control de los recursos que se utilizan la producción de bienes y
servicios. En los sistemas capitalistas se busca que no existan
demasiadas restricciones para las empresas sobre como usar como mejor
sus factores de producción (capital, trabajo, recursos disponibles).
Entre las características generales del capitalismo se encuentra la motivación basada en el cálculo
costo-beneficio
dentro de una economía de intercambio basada en el mercado, el énfasis
legislativo en la protección de un tipo específico de apropiación
privada (en el caso del capitalismo particularmente
lockeano), o el predominio de las herramientas de producción en la determinación de las formas socioeconómicas.
Contrato libre, ganancias y movilidad social
El capitalismo se considera un
sistema económico en el cual el dominio de la
propiedad privada
sobre los medios de producción desempeña un papel fundamental. Es
importante comprender lo que se entiende por propiedad privada en el
capitalismo ya que existen múltiples opiniones, a pesar de que este es
uno de los principios básicos del capitalismo: otorga influencia
económica a quienes detentan la propiedad de los medios de producción (o
en este caso el capital), dando lugar a una relación voluntaria de
funciones y de mando entre el empleador y el empleado. Esto crea a su
vez una sociedad de
clases móviles
en relación con el éxito o fracaso económico en el mercado de consumo,
lo que influye en el resto de la estructura social según la variable de
capital acumulada; por tal razón en el capitalismo la pertenencia a una
clase social es movible y no estática.
Las relaciones económicas de producción y el origen de la cadena de
mando –incluyendo la empresaria por delegación– es establecida desde la
titularidad privada y exclusiva de los propietarios de una
empresa
en función de la participación en su creación en tanto primeros
propietarios del capital. La propiedad y el usufructo queda así en manos
de quienes adquirieron o crearon el capital volviendo interés su óptima
utilización, cuidado y acumulación, con independencia de que la
aplicación productiva del capital se genere mediante la compra del
trabajo, esto es, el sueldo, realizado por los asalariados de la
empresa.
Una de las interpretaciones más difundidas señala que en el capitalismo, como sistema económico, predomina el
capital - actividad empresarial, mental - sobre el
trabajo - actividad corporal - como elemento de producción y creador de
riqueza.
El control privado de los bienes de capital sobre otros factores
económicos tiene la característica de hacer posible negociar con las
propiedades y sus intereses a través de rentas, inversiones, etc. Eso
crea el otro distintivo del capitalismo que es el beneficio o ganancia
como prioridad en la acción económica en función de la acumulación de
capital que por vía de la compra del trabajo puede separarse del trabajo
asalariado.
Libre mercado, empresas y competencia
El capitalismo se basa ideológicamente en una
economía en la cual el
mercado predomina, esto usualmente se da, aunque existen importantes excepciones además de las polémicas sobre qué debe ser denominado
libre mercado
o libre empresa. En éste se llevan a cabo las transacciones económicas
entre personas, empresas y organizaciones que ofrecen productos y las
que los demandan. El mercado, por medio de las
leyes de la oferta y la demanda,
regula los precios según los cuales se intercambian las mercancías
(bienes y servicios), permite la asignación de recursos y la
distribución de la riqueza entre los individuos.
La
libertad de empresa
propone que todas las empresas sean libres de conseguir recursos
económicos y transformarlos en una nueva mercancía o servicio que será
ofrecido en el mercado que éstas dispongan. A su vez, son libres de
escoger el negocio que deseen desarrollar y el momento para entrar o
salir de éste. La libertad de elección se aplica a las empresas, los
trabajadores y los consumidores, pues la empresa puede manejar sus
recursos como crea conveniente, los trabajadores pueden realizar un
trabajo cualquiera que esté dentro de sus capacidades y los consumidores
son libres de escoger lo que desean consumir, buscando que el producto
escogido cumpla con sus necesidades y se encuentre dentro de los límites
de su ingreso. Esto en un contexto teórico capitalista es denominado
cálculo económico.
Competencia se refiere a la existencia de un gran número de empresas o
personas que ofrecen y venden un producto (oferentes) en un mercado
determinado. En dicho mercado también existe un gran número de personas o
empresas (demandantes), las cuales, según sus preferencias y
necesidades, compran o demandan esos productos o mercancías. A través de
la competencia se establece una «rivalidad» o antagonismo entre
productores. Los productores buscan acaparar la mayor cantidad de
consumidores/compradores para sí. Para conseguir esto, utilizan
estrategias de reducción de precios, mejoramiento de la calidad, etc.
La empresa por sociedad de capitales
El tipo de empresa actual suele resultar de una asociación. A
principios del siglo XIX, las empresas eran generalmente de un individuo
que invertía en ellas capitales, fueran éstos propios o procedentes de
préstamos, y los ponía al servicio de una capacidad técnica, que
generalmente él mismo tenía. Sin embargo, el posterior desarrollo o auge
del capitalismo demostraron claramente la superioridad de la empresa,
que supera los límites de la personalidad individual o de la continuidad
familiar. Este sistema permite al mismo tiempo agrupar capacidades que
se completan y disociar las aportaciones de capital de las aptitudes
puramente técnicas, antes confundidas. Hay que distinguir dos grandes
categorías de sociedades: 1. las de personas, constituidas por un
pequeño número de individuos que aportan al fondo social capitales,
llamados (partes) o capacidades técnicas (caso del socio industrial
opuesto al capitalista), que, como son en realidad fracciones casi
materiales de la empresa no pueden ser cedidas sin el acuerdo de los
copartícipes; 2. las de capitales, en las que las partes llamadas
(acciones),se consideran como simples pruebas materiales de la
aportación de cierto capital por los asociados, en general numerosos y
tienen por tanto la posibilidad de transmitirse o negociarse libremente
en la bolsa de valores.
Crecimiento económico
Teóricos y políticos han enfatizado la habilidad del capitalismo para promover el
crecimiento económico buscando aumentar los beneficios, tal como se mide por el
Producto Interno Bruto (PIB), utilización de la capacidad instalada o calidad de vida. Este argumento fue central, por ejemplo, en la propuesta de
Adam Smith de dejar que el libre mercado controle los niveles de producción y de precio, y distribuya los recursos.
Sostienen que el rápido y consistente crecimiento de los indicadores económicos mundiales desde la
revolución industrial se debe al surgimiento del capitalismo moderno.
25 26
Mientras que las mediciones no son idénticas, aquellos que están a
favor argumentan que incrementar el PIB (per capita) ha demostrado
empíricamente una mejora en la calidad de vida de las personas, tal como
mejor disponibilidad de alimentos, vivienda, vestimenta, atención
médica, reducción de horas de trabajo, y libertad de trabajo para niños y
ancianos.
27
Gracias a la especialización de la agricultura, se produce un aumento
de la producción existente, y la actividad comercial de materias primas
aumenta. La consecuencia de este hecho, es el incremento de la
circulación de capital, que fue un estímulo a la banca, y por tanto de
la riqueza de la sociedad, aumentando el
ahorro
y con ello la inversión. Este fue el origen de la banca actual, la cual
tenía dos funciones: prestar el dinero que custodiaban a cambio de un
interés y la emisión de "promesas de pago al contado al portador" que
circulaban como dinero.
Argumentos favorables al capitalismo también afirman que una economía
capitalista brinda más oportunidades a los individuos de incrementar
sus ingresos a través de nuevas profesiones o negocios que otras formas
de economía. Según esta manera de pensar, este potencial es mucho mayor
que en las sociedades
feudales o
tribales o en las sociedades
socialistas.
[cita requerida]
Organizaciones por interés individual
Cada uno de los actores del mercado actúa según su propio interés;
por ejemplo, el empleador, quien posee los recursos y el capital, busca
la maximización del beneficio propio por medio de la acumulación y
producción de los recursos; los empleados, quienes venden su trabajo (el
salario) a su empleador; y, por último, los consumidores, quienes
buscan obtener la mayor satisfacción o utilidad adquiriendo lo que
quieren y necesitan en función a la calidad del producto o la cantidad
de su precio.
El capitalismo puede organizarse a sí mismo como un sistema complejo
sin necesidad de un mecanismo de planeamiento o guía externa.
28 A este fenómeno se lo llama
laissez faire.
29
En un proceso de este tipo la búsqueda de beneficios tiene un rol
importante. A partir de las transacciones entre compradores y vendedores
emerge un sistema de precios, y los precios surgen como una señal de
cuáles son las urgencias y necesidades insatisfechas de las personas. La
promesa de beneficios les da a los emprendedores el incentivo para usar
su conocimiento y recursos para satisfacer esas necesidades. De tal
manera, las actividades de millones de personas, cada una buscando su
propio interés, se coordinan y complementan entre sí.
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Liberalismo y rol del Estado
La doctrina política que históricamente ha encabezado la defensa e implantación de este
sistema económico y político ha sido el
liberalismo económico y
clásico del cual se considera sus padres fundadores a
John Locke,
Juan de Mariana y
Adam Smith. El pensamiento liberal clásico sostiene en economía que la intervención del
gobierno
debe reducirse a su mínima expresión. Sólo debe encargarse del
ordenamiento jurídico que garantice el respeto de la propiedad privada,
la defensa de las llamadas
libertades negativas:
los derechos civiles y políticos, el control de la seguridad interna y
externa (justicia y protección), y eventualmente la implantación de
políticas para garantizar el libre funcionamiento de los mercados, ya
que la presencia del Estado en la economía perturbaría su
funcionamiento. Sus representantes contemporáneos más prominentes son
Ludwig von Mises y
Friedrich Hayek por parte de la llamada
Escuela austríaca de economía;
George Stigler y
Milton Friedman por parte de la llamada
Escuela de Chicago, existiendo profundas diferencias entre ambas.
Existen otras tendencias dentro del pensamiento económico que asignan
al Estado funciones diferentes. Por ejemplo los que adscriben a lo
sostenido por
John Maynard Keynes,
según el cual el Estado puede intervenir para incrementar la demanda
efectiva en época de crisis. También se puede mencionar a los
politólogos que dan al Estado y a otras instituciones un rol importante
en controlar las deficiencias del mercado (una línea de pensamiento en
este sentido es el
neoinstitucionalismo).
Origen
Skyline de la ciudad inglesa de
Mánchester en 1857. Durante el siglo XIX en medio de la
Revolución industrial esta ciudad desarrolló tal cantidad de industria textil que fue llamada
Cottonopolis,
y se convirtió en modelo de la prosperidad provocada por el capitalismo
de libre empresa para el movimiento social y político denominado
Escuela de Mánchester.
Tanto los mercaderes como el comercio existen desde que existe la
civilización, pero el capitalismo como sistema económico, en teoría, no
apareció hasta el siglo XVII en Inglaterra sustituyendo al
feudalismo. Según
Adam Smith,
los seres humanos siempre han tenido una fuerte tendencia a «realizar
trueques, cambios e intercambios de unas cosas por otras». De esta forma
al capitalismo, al igual que al
dinero y la
economía de mercado, se le atribuye un
origen espontáneo o natural dentro de la
edad moderna.
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Este impulso hacia el comercio y el intercambio fue acentuado y
fomentado por las Cruzadas que se organizaron en Europa occidental desde
el siglo XI hasta el siglo XIII. Las grandes travesías y expediciones
de los siglos XV y XVI reforzaron estas tendencias y fomentaron el
comercio, sobre todo tras el descubrimiento del Nuevo Mundo y la entrada
en
Europa
de ingentes cantidades de metales preciosos provenientes de aquellas
tierras. El orden económico resultante de estos acontecimientos fue un
sistema en el que predominaba lo comercial o mercantil, es decir, cuyo
objetivo principal consistía en intercambiar bienes y no en producirlos.
La importancia de la producción no se hizo patente hasta la
Revolución industrial que tuvo lugar en el siglo XIX.
Sin embargo, ya antes del inicio de la industrialización había
aparecido una de las figuras más características del capitalismo, el
empresario, que es, según
Schumpeter,
el individuo que asume riesgos económicos no personales. Un elemento
clave del capitalismo es la iniciación de una actividad con el fin de
obtener beneficios en el futuro; puesto que éste es desconocido, tanto
la posibilidad de obtener ganancias como el riesgo de incurrir en
pérdidas son dos resultados posibles, por lo que el papel del empresario
consiste en asumir el riesgo de tener pérdidas o ganancias.
El camino hacia el capitalismo a partir del siglo XIII fue allanado gracias a la filosofía del
Renacimiento y de la
Reforma.
Estos movimientos cambiaron de forma drástica la sociedad, facilitando
la aparición de los modernos Estados nacionales que proporcionaron las
condiciones necesarias para el crecimiento y desarrollo del capitalismo
en las naciones europeas. Este crecimiento fue posible gracias a la
acumulación del excedente económico que generaba el empresario privado y
a la reinversión de este excedente para generar mayor crecimiento, lo
cual generó industrialización en las regiones del norte.
Tipos de sistemas capitalistas
Como se ha indicado anteriormente, existen distintas variantes del
capitalismo que se diferencian de acuerdo a la relación entre el
mercado, el Estado y la sociedad. Por supuesto, todas comparten
características como la producción de bienes y servicios por beneficio,
asignación de recursos basada principalmente en el mercado, y
estructuración en torno a la acumulación de capital. Es importante
destacar que entre los círculos ligados a la
Escuela Austríaca de Economía y al
Objetivismo se conoce como "capitalismo" a su variante más pura, el laissez faire.
Los principales tipos de capitalismo son:
Mercantilismo
Esta es una forma nacionalista del capitalismo temprano que nació
aproximadamente en el siglo XVI. Se caracteriza por el entrelazamiento
de intereses comerciales de interés para el Estado y el imperialismo y,
consecuentemente, por el uso del aparato estatal para promover las
empresas nacionales en el extranjero. Un buen ejemplo lo entrega el caso
del monopolio comercial impuesto por España a sus colonias en 1504
prohibiéndoles comerciar con otras naciones.
El mercantilismo sostiene que la riqueza de las naciones se incrementa a través de una
balanza comercial positiva (en que las exportaciones superan a las importaciones). Corresponde a la fase de desarrollo capitalismo llamada
Acumulación originaria de capital.
Capitalismo de Libre Mercado
El capitalismo laissez-faire se caracteriza por contratos voluntarios
en ausencia de intervención de terceros (como pudiere ser el Estado).
Los precios de los bienes y servicios son establecidos por
la oferta y la demanda,
llegando naturalmente a un punto de equilibrio. Implica la existencia
de mercados altamente competitivos y la propiedad privada de los medios
de producción. El rol del Estado se limita a la producción de seguridad y
al resguardo de los derechos de propiedad.
Economía Social de Mercado
En este sistema la intervención del Estado en la economía es mínima,
pero entrega servicios importantes en cuanto a la seguridad social,
prestaciones de desempleo y reconocimiento de derechos laborales a
través de acuerdos nacionales de negociación colectiva. Este modelo es
prominente en los países de Europa occidental y del norte, aunque
variando sus configuraciones. La gran mayoría de las empresas son de
propiedad privada.
Capitalismo corporativo
Caracterizado por la dominación de corporaciones jerárquicas y
burocráticas. El término "capitalismo monopolista de Estado" fue
originalmente un concepto
Marxista
para referirse a una forma de capitalismo en que la política de estado
es utilizada para beneficiar y promover los intereses de corporaciones
dominantes mediante la imposición de barreras competitivas y la entrega
de subsidios.
Economía mixta
Una economía mixta está basada en gran medida basada en el mercado, y
consiste en la convivencia de la propiedad privada y la propiedad
pública de los medios de producción, y en el intervencionismo a través
de políticas macroeconómicas destinadas a corregir los posibles
fallos de mercado,
reducir el desempleo y mantener bajos los niveles de inflación. Los
niveles de intervención varían entre los diferentes países, y la mayoría
de las economías capitalistas son mixtas hasta cierto punto.
En términos políticos informales se considera que los sistemas
capitalistas son opuestos a los sistemas de inspiración socialista.
Presuntamente los sistemas socialistas difieren de los sistemas
capitalistas en varias maneras:
propiedad pública
de los medios de producción, los recursos monetarios obtenidos mediante
la producción pueden ser utilizados con fines sociales no relacionados
con la inversión o la obtención de beneficios. En muchos sistemas
históricos de inspiración socialista muchas decisiones importantes de
producción fueron directamente planificadas por el estado lo cual dio
lugar a sistemas de
economía planificada.
Tampoco pueden considerarse sistemas capitalistas muchos sistemas socieconómicos de la
antigüedad y la
edad media, ya que en ellos tenía un papel destacado la
mano de obra forzada (como en el
feudalismo) o directamente la
mano de obra esclava
(presente en la antigüedad, la edad moderno e incluso perduró
inicialmente en las sociedades capitalistas). Tampoco existía en muchos
de esos sistemas movilidad social, al tratarse de sociedades
estamentarias;
ni la producción estaba orientada o racionalizada a la obtención de
beneficio económico o a crear sistemas de acumulación capitalista, sino
que otros objetivos socialmente deseables para una parte de la sociedad
podían tener mayor peso en las decisiones de producción y la actividad
económica.
Críticas al capitalismo
Parte de la crítica al capitalismo es la opinión de que es un sistema
caracterizado por la explotación intraeconómica (a diferencia del
esclavismo y el feudalismo) de la fuerza de trabajo del hombre al
constituir el trabajo como una mercancía más. Esta condición sería su
principal contradicción: Medios de producción privados con fuerza de
trabajo colectiva, de este modo, mientras en el capitalismo se produce
de forma colectiva, el disfrute de las riquezas generadas es privado, ya
que el sector privado "compra" el trabajo de los obreros con el
salario. La alternativa histórica al capitalismo con mayor acogida ha estado representada por el
comunismo y el
estatismo.
[cita requerida]
Marxismo
Para el
materialismo histórico (el marco teórico del
marxismo), el capitalismo es un
modo de producción.
Esta construcción intelectual es originaria del pensamiento de
Karl Marx (
Manifiesto Comunista,
1848,
El Capital,
1867) y deriva de la
síntesis y
crítica de tres elementos: la
economía clásica inglesa (
Adam Smith,
David Ricardo y
Thomas Malthus), la
filosofía idealista alemana (fundamentante la
dialéctica hegeliana) y el
movimiento obrero de la primera mitad del
siglo XIX (representado por autores que Marx calificaba de
socialistas utópicos).
Capitalismo e imperialismo
Los críticos del capitalismo lo responsabilizan de generar numerosas
desigualdades económicas. Tales desigualdades eran muy acusadas durante
el siglo XIX, sin embargo, a lo largo de la industrialización
(principalmente en el siglo XX) se experimentaron notables mejorías
materiales y humanas. Los críticos del capitalismo (
John A. Hobson,
Imperialism, a study,
Lenin El imperialismo, fase superior del capitalismo) señalaron desde finales del siglo XIX que tales avances se obtuvieron por un lado a costa del
colonialismo, que permitió el desarrollo económico de las metrópolis, y por otro lado gracias al
Estado del Bienestar, que suavizó los efectos negativos del capitalismo e impulsó toda una serie de políticas cuasisocialista.
Otras críticas al capitalismo que se enlazan a décadas anteriores con el mismo matiz
antiimperialista (a partir del pensamiento
centro-periferia) provienen de los movimientos
antiglobalización, que denuncian al modelo económico capitalista y las empresas
transnacionales como el responsable de las desigualdades entre el
Primer Mundo y el
Tercer Mundo, teniendo el tercer mundo una economía dependiente del primero.
El mercado como institución no natural
Desde una perspectiva no estrictamente marxista,
Karl Polanyi (
La gran transformación, 1944) insiste en que lo crucial en la transformación capitalista de economía, sociedad y naturaleza fue la conversión en
mercancía de todos los factores de producción (
tierra, o naturaleza y
trabajo, o seres humanos) en beneficio del
capital.
Capitalismo como religión
Capitalismo como religión es un escrito póstumo de 1921 del
filósofo alemán
Walter Benjamin
que contiene una críticas profunda al capitalismo. El texto indaga en
la naturaleza religiosa del capitalismo como una dogmática inhumana: la
identificación del
pecado y la
culpa religiosa y la
deuda impuesta por el capitalismo (el término alemán utilizado en el escrito
Schuld significa a la vez deuda y culpa. Para
Michael Löwy el escrito es una lectura anticapitalista de
Max Weber.
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Ecologismo
La crítica
ecologista
argumenta que un sistema basado en el crecimiento y la acumulación
constante es insostenible, y que acabaría por agotar los recursos
naturales del planeta, muchos de los cuales no son renovables. Más aún
si el consumo de estos recursos es desigual entre los países y en sus
respectivas clases económicas. Hasta hace algunas décadas, se pensaba
que los recursos naturales eran virtualmente inagotables y que la
contaminación, pérdida de la biodiversidad y de paisajes eran costes
asumibles del progreso.
Actualmente existen dos tendencias principales relacionadas con la crítica ecologista: aquella que defiende un
desarrollo sostenible de la economía (que consistiría en adaptar el actual modelo al nuevo problema medioambiental), y otra que defiende un
decrecimiento de la economía (que apunta directamente a nuevos sistemas de organización económica
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Como contraparte al ecologismo
colectivista, surge el
ecologismo de mercado con base en la
libertad individual.
Este ecologismo plantea la protección de los ecosistemas desde el punto
de vista del capitalismo libertario, los libertarios dicen que una
definición de la propiedad privada en todos los recursos escasos, cada
recurso escaso es usado más eficientemente y por lo tanto es regulado
por el mercado, de igual manera el propietario siempre está interesando
de que su tierra y animales estén sanos, usan el ejemplo de la
privatización de los elefantes en Kenia y la recuperación de la
población de estos para demostrar que una economía de mercado con
propiedad privada, siempre tiene interés en un ecosistema sano, desde el
punto de vista de los libertarios, cuando no hay derechos de propiedad
definidos ocurre la denominada tragedia de los comunes, donde el recurso
es usado por todos de manera irresponsable y este se agota.